sábado, 23 de febrero de 2013
EL TORO Y LA LUNA · CHANO DOMÍNGUEZ
Hoy jazz en el CANCIONERO TORERO. Un tema más que popular del repertorio de canción española, "El toro y la luna", interpretado por Chano Domínguez Trío. De esta canción, compuesta en el año 1965 por Carlos Castellanos, se han grabado infinidad de versiones -muchas se convirtieron en grandes éxitos de ventas en su momento- por innumerables artistas en todos los estilos y ritmos. Alguna de estas versiones tendrán su oportuno lugar en este blog en su día, pero la que presentamos a continuación es jazz en la categoría de flamenco pues, no en vano, su interprete, Chano Domínguez, es uno de los más destacados músicos de este género. El vídeo que enlazamos está alojado en el canal "Cesar Romani".
sábado, 16 de febrero de 2013
ANTONIO ROMANCE · MARIFÉ DE TRIANA
La primera noticia que ha llegado a mis oídos en el día de hoy ha sido la muerte de Marifé de Triana.Quizás, al menos yo soy de esa opinión, la última gran intérprete de la canción española. Y con más razón sentimos su fallecimiento en este espacio pues, además de ser una gran aficionada a los toros, ha sido la cantante que más coplas de contenido taurino ha grabado y llevado en su repertorio. Es por ello que lo primero que hago en este día es dedicarle una entrada en este CANCIONERO TORERO a la que fue considerada por los críticos como la "actriz de la copla" por la escenificación que imprimía a sus actuaciones en directo. Paro los interesados en profundizar en la biografía y discografía de María Felisa Martínez López, que era el nombre de Marifé de Triana, no vamos a ocuparnos en este artículo pues, en esto tiempos de interactividad, ya se ocupan de ello otros espacios. Nos limitaremos a enlazar su página web oficial, en donde se puede encontrar amplia información sobre su carrera y su persona, y su página en Wikipedia con un resumen de su biografía y un detallado cuadro que incluye su extensa discografía. Pero si dedicaremos unas líneas a la canción que vamos a enlazar al final de las mismas y que, para confirmar su predilección por los temas taurinos, es una de las coplas que forman parte de su primer trabajo discográfico. Fue grabado para el sello Philips cuando la sevillana contaba 20 años de edad, en 1956, y en el que junto a su gran éxito de siempre, que le acompaño a lo largo de toda su carrera, el popular "Torre de Arena", figuraba en primer lugar este pasodoble de rancio sabor taurino y trianero, "Antonio Romance", compuesto por Manuel Gordillo -el que fuera su maestro y padrino- y Marcos Manuel. Vaya pues, en memoria y homenaje de la última gran dama de la copla que hoy se ha marchado para siempre, aunque su voz y sus canciones seguirán vivas, la canción que abría el primer disco que grabó en su dilatada carrera musical. El vídeo que enlazamos está alojado en el maravillo canal de YouTube, dedicado a Marifé de Triana, "milena16011".
ANTONIO ROMANCE
Manuel Gordillo - Marcos Manuel
Arde el sol en la plaza sevillana,
llena en su tendido de un clamor.
Hoy debuta un mozo de Triana,
Antonio Romance, solera y valor.
Cambian de capote las cuadrillas,
un torito sale bien compuesto,
lo recibe Antonio de rodillas
y otro mozo al ver el gesto,
desde la barrera así le habló:
Antonio Romance, al verte en la arena,
un río de angustias, me hiela las venas.
Corona de espinas, de Cristo gitano,
me ronda las sienes, mi pequeño hermano.
Un rezo me brota camino del cielo,
¡Señor, qué es muy niño y es torpe en su vuelo!
Que Antonio Romance es sólo un chiquillo
alegre y contento como un parajillo,
que salió del nido en busca del sol.
Dando un lance contra los chiqueros,
derrotando el toro le cogió.
Y la muerte echándole al albero,
con rosas de sangre su traje cubrió.
Cuando la cuadrilla, tristemente,
lleva al pobre hermano junto al huerto,
loco de dolor besa su frente
y su voz rota en lamento,
de agonías y sollozos.
Antonio Romance, al verte en la arena,
sentí yo la angustia, regando mis penas.
Corona de espinas, de Cristo gitano,
te ha puesto la muerte, mi pequeño hermano.
Señor de los cielos, permite, te imploro,
que juegue en tu reino, como un niño al toro.
Que Antonio Romance es sólo un chiquillo
alegre y contento como un parajillo,
que salió del nido, que el sol lo quemó.
domingo, 27 de enero de 2013
EL TORO · MARIACHI COCULENSE DE CIRILO MARMOLEJO
Hoy traemos una pieza histórica a este CANCIONERO TORERO. Para ello viajamos hasta México desde donde enlazamos una ranchera interpretada por el histórico Mariachi Coculense "Rodríguez" de Cirilo Marmolejo titulada "El Toro". Poco sabemos de la canción, de la que no conocemos sus autores ni hemos localizado la letra, y poco de los intérpretes, tan sólo que Cirilo Marmolejo, nacido en Teocaltiche en 1890, tocaba el guitarrón y la vihuela, y que fue un pionero en la formación del Mariachi en donde introdujo, junto a las cuerdas, un instrumento fundamental en la historia de esta formación, la trompeta. A raíz del éxito cosecha en sus actuaciones de Guadalajara y Ciudad de México, a donde fue invitado a tocar en 1918, su Mariachi Coculense comenzó una gira por todo el país y por Estados Unidos, en donde realizó sus primeras grabaciones. También sabemos que Cirilo Marmolejo murió en Ciudad de México en 1960. La canción esta incluida en una colección dedicada a los "Pioneros del Mariachi" y recoge las grabaciones de este grupo entre los años 1926 y 1936. El vídeo enlazado está alojado en el "Canal de la Música Mexicana".
jueves, 17 de enero de 2013
COPLAS Y TOROS · IMPERIO ARGENTINA
Debuta Imperio Argentina en este CANCIONERO TORERO y lo hace con una de las pocas coplas taurinas que interpretó a lo largo de su carrera puesto que, al contrario que muchos de los cantantes que aparecen en este espacio, no era aficionada a los toros ni solía acudir plazas de toros ni entres sus amistades se prodigaban las gentes del toro. A pesar de ello, por su categoría e importancia en la música popular española, en mi opinión, una de las voces más importantes de la canción en la primera mitad del siglo XX, y su gran aportación al cine, en donde fue una de las actrices más populares desde su primera aparición en la película "La Hermana de San Sulpicio" de 1927, se merece un puesto de honor en este CANCIONERO. Pero vayamos a lo nuestro y pasemos a presentar la canción que enlazamos en el día de hoy. Se trata del pasodoble "Coplas y Toros", un tema compuesto por Boixader y Zapata en el año 1929 grabado, por Imperio Argentina, con el acompañamiento de la Orquesta Montilla. El vídeo se aloja en el canal "unidos por la copla".
lunes, 7 de enero de 2013
ESPAÑA CAÑI · THE SPOTNICKS
Comenzamos el 2013 en este CANCIONERO TORERO con rock. En concreto un pasodoble, quizás el más internacional de todos cuantos se han compuesto, interpretado a ritmo de rock & roll. Se trata del popular "España Cañi", del bilbilitano Pascual Marquina Narro, compuesto en el año 1925 y que, desde su primera grabación por la Banda del Regimiento de Ingenieros de Madrid para los sellos Odeón y Regal en 1926, se convirtió en un gran éxito. De este tema se han realizado multitud de versiones tanto en España como en el extranjero. La que enlazamos -titulada en el disco en el que apareció con el nombre de "Spanish Gypsy Dance"- corre a cargo del grupo sueco The Spotnicks, un conjunto que, siguiendo la pauta y el éxito de grupos similares como The Shadows y Los Ventures, se han dedicado a lo largo de toda su carrera al rock instrumental y que, a día de hoy, y después de haber transcurrido más de 50 años desde su formación, cosa que ocurrió en 1961, todavía siguen en activo. Para mayor información sobre la curiosa historia de la composición de este pasodoble remito a una entrada anterior en este mismo CANCIONERO TORERO. El vídeo enlazado, que recoge una actuación en directo de The Spotnicks en 1963, está alojado en el canal "pacobeat63".
sábado, 22 de diciembre de 2012
OIGAN LAS FIESTAS DE TOROS · EMSEMBLE ELYMA & ARS LONGA DE LA HABANA
La cultura del toro llegó al continente americano de la mano de los españoles que arribaron a sus costas a finales del siglo XV. En aquellos tiempos todavía no había tomado cuerpo la forma moderna de la corrida de toros que, en España, empezó a concretarse a mediados del XVIII pero, desde muchos siglos atrás, el toro formaba parte de los ritos y tradiciones de los habitantes de la península ibérica que, por más señas -o quizás por eso-, era también conocida como "la piel de toro" y que los españoles llevaban consigo allá donde se establecían. Pero no es cosa de alargarse en esta entrada -cuyo móvil es la presentación de un villancico coincidiendo con las fiestas navideñas- en los orígenes de la cultura del toro, de eso ya se ocupó en su tiempo el Catedrático de la Historia de las Religiones don Ángel Álvarez de Miranda en su libro "Ritos y Juegos del Toro". Aquí, como decía, de lo que se trata es de presentar un villancico de contenido taurino con el que felicitar a todos los seguidos de este CANCIONERO TORERO y, sin más tardanza, a eso vamos. Para ello nos trasladamos hasta la ciudad boliviana de Sucre en pleno siglo XVIII, en donde nació Roque Jacinto de Chavarría (1688-1719) que compuso este villancico, "Oigan las fiestas de toros", en el año 1718, y que es un magnífico documento de cómo se celebraban los festejos taurinos, allende los mares, en épocas anteriores a que Costillares empezara a diseñar en España la corrida moderna, cosa que ocurrió a mediados de aquel siglo.
Pero antes de proseguir con la presentación del villancico creo que es de justicia dedicar algo de espacio a la figura del compositor del que, después de mucho buscar, tan solo he encontrado el párrafo que sigue: "Chavarría es hasta ahora un ilustre desconocido: apenas dos de sus composiciones fueron grabadas anteriormente, y sólo una de ellas publicada en partitura moderna. Es una verdadera injusticia, dada la gran originalidad de su producción. Chavarría, hijo natural de una mestiza, ingresó en la capilla musical de la catedral de La Plata en 1695, a poco de fallecida su madre. En líneas generales, su carrera corresponde a la de sus contemporáneos: cuando cambió la voz, en 1704, continuó trabajando para la catedral, ahora en plaza de músico. Su voz de adulto, sin embargo, no mantuvo las cualidades especiales que pueda haber tenido de niño. Aprendió, pues, a tocar instrumentos: se registra su participación como arpista y ejecutante de violón (bajo de cuerda). En esta época debe haber vivido en el Seminario y desarrollado estudios regulares para el sacerdocio en la universidad de San Francisco Javier; llegó a obtener el título de bachiller en artes y tomó las órdenes mayores (que habilitan para decir misa). Al mismo tiempo, estudió contrapunto y composición con Araujo. Ni su formación general, ni su dominio de la técnica compositiva de la época muestran fisura alguna: resultado, en parte, de la extraordinaria calidad de la enseñanza que los jesuitas impartían en la universidad, y en parte del celo didáctico de Araujo. Se diferencia de los músicos coetáneos suyos, sin embargo, en su talento. Conocemos a Chavarría principalmente a través de sus obras: cuando la muerte le sorprendió, el 8 de diciembre de 1719, muy a destiempo, no había escrito nada que sobreviviera, ni siquiera su testamento. Pero su medio centenar de obras -principalmente villancicos policorales en castellano- bastan para delinear una personalidad distintiva. Chavarría tiene algo de sinfonista: sus villancicos crecen, tanto en tamaño como en intensidad expresiva y despliegue de color sonoro. Por, una parte, enhebra tópicos y figuras musicales, tantos como el texto y la música lo permiten; mientras más, mejor. Por otra parte, lleva los tópicos o temas expresivos de sus villancicos hasta el límite del lenguaje policoral; utiliza tramas sonoras de complejidad sin igual en su época, por medio de una verdadera orquestación de recursos solísticos y corales -sus villancicos para Guadalupe presentan mucha de su mejor música-. A veces se encariña con una palabra o un estribillo, los trabaja primorosamente -dos, tres, seis, doce voces, siempre en denso contrapunto- y los convierte en la deslumbrante columna vertebral de sus composiciones. A pesar de su talento, Chavarría tuvo mala suerte. No llegó a cumplir 32 años: es posible que se lo llevara la tremenda epidemia que abrió una senda de pestilencia y muerte, especialmente entre los indígenas, a lo largo de Sudamérica, de Buenos Aires a Cuzco."
En este villancico de estilo barroco, conservado en el "Archivo y Biblioteca Nacional de Bolivia", en Sucre, cuyo título, "Oigan las fiestas de toros", refleja claramente su contenido, la protagonista es una Virgen torera -Nuestra Señora de Guadalupe que, desde la introducción de su culto en 1602 hasta la actualidad, sigue siendo la protagonista principal de las fiestas locales y ocupa un papel central en la vida de la ciudad- que elude hábilmente las múltiples embestidas del Mal, personificado en los distintos toros que van saliendo al ruedo que los espectadores celebran por medio de la expresión quechua "Guachi toro", especie de burla a la impotente bestia. Su letra refleja el discurrir de la Fiesta Taurina en aquella remota época y las características de los diferentes toros que salen a la plaza. Interpretan el villancico "Ensemble Elyma - Ars Longa de La Habana - Cor Vivaldi - Els Petits Cantors de Catalunya" bajo la dirección de Gabriel Garrido. El vídeo enlazado, con imágenes de la ciudad de Sucre, está alojado en el canal "Música Renancentista y Barroca de España y América".
Pero antes de proseguir con la presentación del villancico creo que es de justicia dedicar algo de espacio a la figura del compositor del que, después de mucho buscar, tan solo he encontrado el párrafo que sigue: "Chavarría es hasta ahora un ilustre desconocido: apenas dos de sus composiciones fueron grabadas anteriormente, y sólo una de ellas publicada en partitura moderna. Es una verdadera injusticia, dada la gran originalidad de su producción. Chavarría, hijo natural de una mestiza, ingresó en la capilla musical de la catedral de La Plata en 1695, a poco de fallecida su madre. En líneas generales, su carrera corresponde a la de sus contemporáneos: cuando cambió la voz, en 1704, continuó trabajando para la catedral, ahora en plaza de músico. Su voz de adulto, sin embargo, no mantuvo las cualidades especiales que pueda haber tenido de niño. Aprendió, pues, a tocar instrumentos: se registra su participación como arpista y ejecutante de violón (bajo de cuerda). En esta época debe haber vivido en el Seminario y desarrollado estudios regulares para el sacerdocio en la universidad de San Francisco Javier; llegó a obtener el título de bachiller en artes y tomó las órdenes mayores (que habilitan para decir misa). Al mismo tiempo, estudió contrapunto y composición con Araujo. Ni su formación general, ni su dominio de la técnica compositiva de la época muestran fisura alguna: resultado, en parte, de la extraordinaria calidad de la enseñanza que los jesuitas impartían en la universidad, y en parte del celo didáctico de Araujo. Se diferencia de los músicos coetáneos suyos, sin embargo, en su talento. Conocemos a Chavarría principalmente a través de sus obras: cuando la muerte le sorprendió, el 8 de diciembre de 1719, muy a destiempo, no había escrito nada que sobreviviera, ni siquiera su testamento. Pero su medio centenar de obras -principalmente villancicos policorales en castellano- bastan para delinear una personalidad distintiva. Chavarría tiene algo de sinfonista: sus villancicos crecen, tanto en tamaño como en intensidad expresiva y despliegue de color sonoro. Por, una parte, enhebra tópicos y figuras musicales, tantos como el texto y la música lo permiten; mientras más, mejor. Por otra parte, lleva los tópicos o temas expresivos de sus villancicos hasta el límite del lenguaje policoral; utiliza tramas sonoras de complejidad sin igual en su época, por medio de una verdadera orquestación de recursos solísticos y corales -sus villancicos para Guadalupe presentan mucha de su mejor música-. A veces se encariña con una palabra o un estribillo, los trabaja primorosamente -dos, tres, seis, doce voces, siempre en denso contrapunto- y los convierte en la deslumbrante columna vertebral de sus composiciones. A pesar de su talento, Chavarría tuvo mala suerte. No llegó a cumplir 32 años: es posible que se lo llevara la tremenda epidemia que abrió una senda de pestilencia y muerte, especialmente entre los indígenas, a lo largo de Sudamérica, de Buenos Aires a Cuzco."
En este villancico de estilo barroco, conservado en el "Archivo y Biblioteca Nacional de Bolivia", en Sucre, cuyo título, "Oigan las fiestas de toros", refleja claramente su contenido, la protagonista es una Virgen torera -Nuestra Señora de Guadalupe que, desde la introducción de su culto en 1602 hasta la actualidad, sigue siendo la protagonista principal de las fiestas locales y ocupa un papel central en la vida de la ciudad- que elude hábilmente las múltiples embestidas del Mal, personificado en los distintos toros que van saliendo al ruedo que los espectadores celebran por medio de la expresión quechua "Guachi toro", especie de burla a la impotente bestia. Su letra refleja el discurrir de la Fiesta Taurina en aquella remota época y las características de los diferentes toros que salen a la plaza. Interpretan el villancico "Ensemble Elyma - Ars Longa de La Habana - Cor Vivaldi - Els Petits Cantors de Catalunya" bajo la dirección de Gabriel Garrido. El vídeo enlazado, con imágenes de la ciudad de Sucre, está alojado en el canal "Música Renancentista y Barroca de España y América".
OIGAN LAS FIESTAS DE TOROS
Roque Jacinto de Chavarría
Oigan las fiestas de toros
que se juegan a una Infanta
recién nacida en Judea
y aplaudida en Chuquisaca.
¡Vaya de fiesta, vaya!
Con fervor sus ciudadanos
procuran el festejarla
y, católicos, le rinden
lo más serio de La Plata.
¡Vaya de fiesta, vaya!
A las fiestas, !plaza!
¡Vaya de silbos! ¡Vaya!
que entra el ganado diciendo:
¡aparta, aparta!
Y en caballitos ligeros de garbo,
entran saltando y limpiando la plaza,
con cascabeles, plumajes y cintas,
son de la fiesta
la gloria y la gala.
Guachi, (guachi), guachi toro ¡hao!
¡Aparta, (aparta)!
¡fuera! ¡aparta!
Que entra el ganado
rompiendo a carreras la florida plaza.
Guachi, (guachi), guachi toro ¡hao!
¡Aparta, (aparta)!
¡fuera! ¡aparta!
Que entra el ganado brotando rabia.
Una fiera es el Barroso,
el Colorado hace raya,
¡fuego, (fuego), (fuego)!
¡huyan (huyan)
de aquese Pintado!,
guachi, (guachi), guachi toro ¡hao!
Un rayo es aquel Corneta,
y no es menos el Bragado,
Guachi toro ¡hao!
Encierren presto, presto,
que han de ser fiestas de garbo ¡Toquen!
¡Toquen clarines!
¡Toquen clarines, toquen!
¡Vaya de fiesta y de canto!
¡Viva la Infanta María!
¡Viva!
A quien damos la gloria
y el aplauso.
[Coplas]
¡Toro fuera! iba el Barroso
y sale desatinado,
embistiendo antes del 'fiat'
porque le picó el 'faciamus'.
Guachi toro ¡hao!
Tiró fuerte al Damasceno,
y ese polvo le ha cegado.
La tierna Infanta 'in mente' estando,
sin saber como, muerte le ha dado.
Guachi toro ¡hao!
El Colorado ardiente
y de su sombra espantado,
al 'tulit' da embestida,
ya 'et hominem' ha tocado.
Guachi toro ¡hao!
Salió herido de su astucia
pues embistió, 'nolo grando'.
La tierna Infanta, 'in mente' estando,
su cerviz fiera le ha domeñado.
Guachi toro ¡hao!
El Negro sale, valiente,
desde el principio bramando,
y al 'praecepit' que le embiste,
'ne comedas' encontrando.
Guachi toro ¡hao!
De su embestida furiosa,
no tuvo mas que el amago.
La tierna Infanta, 'in mente' estando,
a su osadía de pie le ha dado.
Guachi toro ¡hao!
El Pintado sale a la plaza
y de verla, atolondrado,
indiferente 'ad soporem',
'ad Virago' se ha llegado.
Guachi toro ¡hao!
Ardiendo el Pintado astuto,
la embestida asegurando.
La tierna Infanta, 'in mente' estando,
a su embestida le dará el pago.
Guachi toro ¡hao!
Echando fuego el Corneta,
sale hecho una furia, un rayo,
y al 'praecepit vobis Deus',
con 'Sicut Dei' le dió el salto.
Guachi toro ¡hao!
Logró la fiera engañosa
verter al género humano.
La tierna Infanta, 'in mente' estando,
salió al empeño con Dios humano.
Guachi toro ¡hao!
El Bragado sale a la plaza,
chispas de sí disparando,
y Aurora, 'quasi con si agens',
dió el rejón 'in verbum caro'.
Guachi toro ¡hao!
Con el agua de la Gracia,
quedó deshecho el Bragado.
La tierna Infanta, ya alboreando,
dió a su veneno antidotario.
[Segundo estribillo]
¡Viva!
¡Viva la Infanta María!
Pues en las fiestas,
triunfa del pecado.
sábado, 15 de diciembre de 2012
TORO BRAVO · MARIFÉ DE TRIANA
Casi sin darnos cuenta hemos pasado de las 100.000 entradas en este CANCIONERO TORERO. En primer lugar, gracias a los seguidores de este espacio y a todos los que la casualidad y el azar ha guiado hasta aquí. Aunque no es más que un número, es un dato que nos ayuda a seguir en la brecha con el ánimo de ir engordando este archivo interactivo de música taurina que, no lo debemos olvidar, es un aporte más de la Tauromaquia a la cultura de los países en donde se practica este arte. Y para celebrarlo una canción dedicada al protagonista, al elemento principal sin cuya contribución no tendría razón de ser esta Fiesta, el "Toro bravo". Este es el título de la canción que enlazamos en la presente entrada y su intérprete, como no podía ser menos, además de ser una gran aficionada a la Fiesta de los Toros, es la cantante que más temas de contenido taurino ha grabado y llevado en su repertorio, la gran Marifé de Triana. Es un tema compuesto por Molina Molés, la letra, y Manuel López-Quiroga Miquel, que era el nombre completo del Maestro Quiroga, la música. Fue grabado por Marifé de Triana para Discos Columbia en el año 1964 y publicado en formato Ep -disco con cuatro canciones, dos por lado- ese mismo año. El vídeo que enlazamos está alojado en el canal de YouTube dedicado a Marifé de Triana "milena16011".
sábado, 1 de diciembre de 2012
CHURUMBELERÍAS · SOCIEDAD MUSICAL ALGEMESÍ
Este pasodoble, aunque no es de tema específicamente taurino, se suele interpretar con asiduidad en las plazas de toros. Es una creación del músico toledano don Emilio Cebrián Ruiz y está inspirado en el barrio más gitano de Granada: El Sacromonte. Con respecto a su composición, que data del año 1934, hay una curiosa anécdota. En esa época, el autor, era alumno del director de la Banda Republicana, antes de Alabarderos, don Emilio Vega, que se muestra algo molesto al tener conocimiento de que su tocayo había compuesto y dedicado un pasodoble a un amigo suyo. Enterado el joven músico toledano del enfado de su profesor, y para contentarlo, le dijo: «No se preocupe, don Emilio, porque estoy componiendo otro pasodoble que va a quedar en el repertorio para toda la vida, y que, con mucho gusto voy a dedicarle a usted». El pasodoble no era otro que este que ocupa su lugar hoy en el CANCIONERO TORERO, el célebre "Churumbelerías" que, como su creador vaticinó, ha quedado en el repertorio para toda la vida. Aunque la versión que más se conoce de esta obra es la instrumental, que es la que enlazamos al final de esta entrada, a cargo de la Banda de la Sociedad Musical de Algemesí, existe una letra que compuso don Federico de Mendizábal y alguna versión cantada, en concreto, que yo sepa, una de Manolo Escobar que, en su día -cuando la encuentre- también tendrá cabida en este espacio. El vídeo enlazado está alojado en el canal "SMAlgemesi".
domingo, 18 de noviembre de 2012
COPLAS DE ANTONIO ORDÓÑEZ · LOLA FLORES
Lola Flores fue una de las cantantes de copla con más temas taurinos en su repertorio. Eso quizás sea debido a su gran afición por la Fiesta de los Toros y a la gran cantidad de amigos toreros que tuvo. Aunque, como cuenta en las memorias que dictó a Tico Medina, con quién más estrecha relación mantuvo fue con Rafael Gómez "Gallito", el sobrino de Rafael y "Joselito" a principios de los años 40. "Me enamoré de él, nada más verle, como una loca", cuenta la propia Lola. Pero ni "Gallito" estaba por la labor, pues no quería comprometerse para nada serio, ni la jerezana, al comienzo de su carrera, quería una aventurilla sin más con un torero famoso. Resulta muy gráfica, según cuenta la propia Lola, la forma en que el torero se despidió de ella diciéndole que tenía a la puerta, esperándole, a una señora mayor que ella dentro de un cochazo impresionante, con chófer, con abrigo de pieles y luciendo unos llamativos brillantes. Y Lola se quedó compuesta y sin novio. Pero gracias a su relación con el planeta de los toros, conoció a "Palmita", un antiguo banderillero de Antonio Márquez y Domingo Ortega, que fue su representante artístico durante los primeros años de su carrera profesional... Pero vayamos a lo que estamos, la canción que ocupará este espacio en el CANCIONERO TORERO. De entre su extenso repertorio taurino queremos enlazar unas coplas dedicadas a quién fue uno de los toreros más importantes del pasado siglo XX, Antonio Ordóñez. Nacido en Ronda, era uno de los siete hijos del torero Cayetano Ordóñez "El Niño de la Palma" y de la bailaora Consuelo Araujo de los Reyes y, como torero, el más importante de los cuatro hijos del matrimonio que, como su padre, se dedicaron a la profesión. Pero sobre estas coplas, el torero y la interprete ya publiqué un extenso artículo en la Blog "don Pepe y don José" al que remito para ampliar información. Tan sólo añadir que las “Coplas de Antonio Ordóñez” son unas bulerías compuestas por Antonio Gallardo y Nicolás Sánchez Ortega que Lola Flores grabó, para el sello discográfico Columbia, el año que Antonio Ordóñez se retiró por primera vez de los toros, en 1962. El acompañamiento y los arreglos musicales corren a cargo de la Orquesta de Maestro Tejada y colabora, como guitarrista, Antonio González "El Pescailla".
COPLAS DE ANTONIO ORDÓÑEZ
Antonio Gallardo - Nicolás Sánchez Ortega
La plaza es un pandero
de sol y oro,
de sol y oro.
Cuando se abre el chiquero
y sale el toro,
y sale el toro.
Negro bragado
con to’el poder
y un torero espigado
se abre de capa frente al burel.
Que quieras o que no quieras
hará la fiera lo que le manden,
no hay torito de bandera
que a Antonio Ordóñez se le desmande.
Ronda moruna,
rosa de olor,
morena de aceituna
tú eres la cuna que le arrulló.
No hay guapo que le iguale
sobre la arena,
sobre la arena.
Mira que naturales,
vaya faena,
vaya faena.
Brilla su nombre
sobre el cartel,
no nace ya otro hombre
que haga en el ruedo
lo que hace él.
domingo, 11 de noviembre de 2012
ROMANCE DEL CHAVALILLO TORERO · ANTOÑITA MORENO
Debuta Antoñita Moreno en este CANCIONERO TORERO. Natural de Puebla del Rio, Sevilla, en donde nació un 9 de enero del año 1930, Antonia Moreno Valiente empezó a destacar cantando saetas cuando tan solo contaba 12 años. Al contrario que muchas de esa época era de familia acomodada y relacionada con la música, pues su abuelo materno era el director del Orfeón Sevillano, y desde niña fue animada por su familia para que cursara estudios musicales de piano, guitarra y canto. Esta formación le sirvió para, además de una excelente interprete de copla, dominar los distintos géneros de canción que se daban por toda la geografía española y del otro lado del charco. Pero no quiero extenderme en su vida y milagros, la interactividad de este espacio me lleva a enlazar el artículo de Pepe Camacho en su página web sobre la artista: "Biografía de Antoñita Moreno". Gran aficionada y asidua espectadora en las plazas de toros, en su repertorio figuran varias canciones de tema taurino que, en su momento, irán teniendo cabida en este Blog. La canción elegida en esta ocasión es un número fuerte del repertorio de Antoñita Moreno, "Romance del chavalillo torero", original del poeta gaditano Santiago Guerrero Reyes y del músico barcelonés Benito Ulecia Collado. También es reseñable su actuación en una popular película taurina, "El niño de las monjas", dirigida por Ignacio F. Iquino en 1958, en donde compartía cartel con Enrique Vera, más famoso por sus aportaciones cinematográficas que por las taurinas.
ROMANCE DEL CHAVALILLO TORERO
Guerrero - Benito
La luna del tentadero
vio derrochar valentía
al chavalillo torero
que se jugaba la vía.
Sobre las tierras morenas
sus manos bordaban
citando a la fiera
pase de gloria y de muerte,
loco llamando a la suerte
para que viniera:
"Torito no seas cobarde
porque tengo que triunfar,
que esta sin vida mi madre
pensando no verme mas.
En casa quedo llorando
rezándole al Gran Poder,
pidiéndole que me guarde
para que pueda volver.
Anda torito no temas
por lo mucho que la quiero,
anda y enviste torito
que yo debo ser torero".
La flor de Sevilla entera
se puso blanca de azahares,
y se asomo a la barrera
a verles los naturales.
Como un arcángel de oro
se arrima hasta el toro
sin miedo a la muerte.
Y besando su medalla
de la virgen sevillana
lo tentó la suerte:
"Torito no seas cobarde
porque tengo que triunfar,
que esta sin vida mi madre
pensando no verme más.
En casa quedo llorando
rezándole al Gran Poder,
pidiéndole que me guarde
para que pueda volver.
Anda torito no temas
por lo mucho que la quiero,
anda y enviste torito
que yo debo ser torero".
sábado, 21 de julio de 2012
CAÑITAS · ALFREDO SADEL
Pasodoble dedicado al torero Carlos Vera Muñoz "Cañitas" que, según cuenta Xavier González Fisher en un artículo a él dedicado en su Blog "La Aldea de Tauro", es el torero mexicano que, como se muestra en el documento al que conduce el siguiente enlace, más veces ha actuado en la madrileña plaza de "Las Ventas". El pasodoble es obra del compositor mexicano Segundo Galarza y la versión que enlazamos corre a cargo del gran tenor Alfredo Sadel. "Cañitas" formaba parte de un L.P. titulado "Pasodobles" en donde el cantante venezolano interpretaba un repertorio de pasodobles entre los que varios eran de toros. El acompañamiento es de la Orquesta de Pedro Mesías, músico chileno de reconocida trayectoria tanto en España, en donde actuó como pianista de Rocío Jurado y Nati Mistral, como en todos los países latinoamericanos.
CAÑITAS
Segundo Galarza
Qué lindos ojos en las barrera,
cuantos claveles, cuanto mantón,
en los tendidos y en las lumbreras,
en todo sombra y también en sol.
Dicen que hay toros bravos de veras,
dicen que hay arte y que hay valor,
y al dar las cuatro ya no hay esperas,
se escucha el grito de la afición.
“Cañitas” eres torero
porque en tu capa brilla
el arte verdadero.
“Cañitas” tu con un quite
consagras tu figura
y que la gente grite.
Torero de maravilla
que te juegas la vida
en un par de banderillas.
“Cañitas” eres tu de postín matador,
eres rey del valor
de la fiesta de seda, de sangre y de sol.
viernes, 13 de julio de 2012
LA VIRGEN DE LA MACARENA · ARTURO SANDOVAL & ORQUESTA DE JOHN WILLIAMS
El gran trompetista cubano Arturo Sandoval, con el acompañamiento de la Orquesta de John Williams, interpretando de forma espectacular uno de los clásicos del repertorio musical español, "La Virgen de la Macarena", original de Bernardo Bautista Monterde, son los protagonistas de esta entrada del CANCIONERO TORERO en la presente ocasión. Aunque este pasodoble no se suele tocar en la actualidad en las plazas de toros españolas, es de obligada interpretación en los cosos mexicanos y, en concreto, en la Monumental de México, donde es un auténtico himno. Arturo Sandoval es uno de los trompetistas más espectaculares de cuantos existen en la actualidad y su repertorio se extiende por los terreros del jazz, de la música latina y de la música clásica. La orquesta que le acompaña es la del compositor americano John Williams que, además de un extenso repertorio de obras clásicas, es el autor de las bandas sonoras de algunas de las películas más exitosas que se han producido a partir de la segunda mitad del siglo XX. Pues eso, una de las versiones más elegantes, espectaculares y virtuosas que se han podido hacer de esta copla. El vídeo que enlazamos está alojado en el canal "leonelparente".
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